En Agosto Venezuela se encuentra saliendo del invierno tropical, con temperaturas que oscilan entre 20 a 35 grados a nivel del mar y lluvias tropicales fuertes pero cortas casi todos los días, así como llueve a los 10 minutos sale el sol radiante. El agua fue el elemento siempre presente en este viaje, en forma de mar, de ríos, piscinas y cientos de cascadas en muchas de sus montañas. Así que vamos con el itinerario recorrido que hicimos con Carolina durante 20 días.
Choroní: El primer sitio a visitar fue Choroní, un pueblo costeño de arquitectura colonial ubicado tras una cordillera alpino-selvática (Parque Nacional Henri Pittier), a 55 kilómetros (una hora y media) de Maracay, el acceso a este pueblo se hace por una estrecha carretera que atraviesa dicho parque. Choroní se destaca por su balneario (Playa Grande) y su puerto, cubierto de pequeñas barcas que sirven a pescadores como de transporte para turistas. Por la noche, se puede pasear, junto al puerto, por la feria artesanal y disfrutar de la influencia Africana expresada a través de la música de sus tambores. Desde este sitio se pueden emprender varias actividades, tales como excursiones de buceo, snorkel entre corales o senderismo. También es muy recomendable rentar una lancha que funciona a modo de taxi, para visitar playas a las cuales se accede solo por mar y disfrutar de las delicias culinarias preparadas in situ, descansando en sus arenas poco frecuentadas. El alojamiento en Choroní se basa en una amplia diversidad de posadas, las hay de todos los niveles y comodidades, aquí os recomiendo la Posada Arakemo, realmente un paraíso lleno de detalles, fácil acceso y una magnifica atención.

Maracay: A nuestro regreso de Choroní pasamos por la ciudad de Maracay, ubicada a 108km de Caracas y con casi un millón y medio de habitantes conforman un centro urbano con entidad propia. Como dato curioso Maracay fue la cuna de la aviación venezolana, hoy en día podemos ver actividades militares y visitar algún museo temático. Aquí disfrutamos del running en montaña realizando un recorrido el cual comienza en el hotel Maracay junto al campo de Golf del parque Las Cocuizas, ascendiendo hasta la cumbre (872 mts de desnivel) y dando un rodeo, pasando por varios tipos de terrenos, hasta llegar a un rió donde nos dimos un chapuzón y luego una carrera final de 8km por la ciudad hasta cerrar un circuito de 21km, el mismo que utiliza una carrera de montaña organizada por ACADIA. Al finalizar la actividad un agua de Coco fría, servida en los pequeños puestos a la falda del cerro son una estupenda bebida para la rehidración. En cuanto a la gastronomía, hay de todo, pero en especial recomiendo dos que me gustaron mucho, uno para cenar es el restaurante Boga (http://www.boga.com.ve/) y para l@s más golos@s, no se pueden perder “Los golfeados” que se venden en la panadería frente a la plaza San Juan, si prueban el primero de seguro que pedirán otro y algunos más para llevar ;) Los Andes: Tras el debido descanso, continuamos con nuestro viaje tomando rumbo hacia los Andes, partiendo al día siguiente desde Maracay rumbo a Escuque, donde el lento transito nos hizo perder mucho tiempo llegando a la noche a los pocos kilómetros (aquí el sol desaparece a las 6PM) y comienzan los consejos de pasar la noche en la ciudad de Barquisimeto. A mi no me disgusta el conducir de noche, pero las múltiples advertencias de inseguridad aparcan mis ideas de continuar (en los próximos días confirmaría que los avisos fueron pocos comparados con la realidad). Al día siguiente llegamos a Escuque - Trujillo, el primer pueblo de fundación Española en los Andes. Entre siembras de café hacemos un bonito recorrido a pié entre montañas y multitud de orquídeas, acompañados de un clima diferente (estamos a 1200 msnm)... la vuelta resulta ser de unos 15km, entre barriales y un estrecho sendero en medio de la espesa selva, donde nos cruzamos con personas que subían a sus casas en la cumbre (luego nos quejamos aquí si dejamos el coche a mas de dos calles de casa). Al día siguiente, unas arepas caseras rellenas de atún y vegetales sumados a un café con leche nos dan la despedida para tomar rumbo a Mérida! Esta ruta nos hace pasar por el puerto de montaña El Águila (4200 msnm) - Localmente conocido como "Pico del Aguila", donde tomamos un rico ponche andino (entre la altura y el alcohol del ponche...hijip), para bajar hasta una zona conocida como Apartaderos. En Apartaderos paramos en un restaurante y sala de arte realmente hermoso. Este sitio conocido como “La casa del páramo” se encuentra sobre la carretera que une Mérida con Los Llanos. Su estilo colonial, su arte y su gastronomía conforman un conjunto ideal para almorzar o cenar. Aquí conocí a Giovani, un machaca del MTB quien regenta el local, una pena no contar con más tiempo para hacer unas excursiones por la zona. Luego del festín gastronómico y nos dirigimos al Observatorio Astronómico de Mérida ubicado a 3.600 msnm ( http://www.cida.gob.ve/ ) el cual se encontraba en jornadas de puertas abiertas dejándonos disfrutar de 3 horas de paseo entre telescopios, los cuales tuvimos la oportunidad de utilizar. Al día siguiente marchamos definitivamente a Mérida y visitamos a Luís Araujo (http://www.parapentemerida.com/), un amigo de parapente que nos abrió sus puertas para hacer un vuelo tandem en estas conocidas montañas. Queda pendiente regresar en verano a alguna competición... esta zona se ve potente ;)

Canaima - Salto Ángel: Dejamos atrás las frescas tierras Andinas para regresar a Caracas y volar hacia Puerto Ordaz y luego a Canaima donde nos adentraríamos en las tierras más antiguas del planeta. Una vez alojados en el campamento de Canaima (un complejo de bungalows), visitamos salto El Sapo, una cascada de 120 metros de ancho a la cual se puede pasar caminando por detrás. En esta época de lluvias, el río está al 100% dejando una cortina de agua increíble.

Pasar por detrás de una cascada es una experiencia que siempre quise vivir, es algo fascinante sentir la fuerza del agua pasando a escasos centímetros, obviamente nos mojamos y podemos observar el retorno del agua hacía arriba producido por el vacío que la corriente de agua genera (parte del agua vuelve a subir por detrás de la cascada). Al día siguiente emprendemos el viaje río arriba en unas barcas de madera (curiaras) construidas de forma artesanal. Según nos cuentan, estas barcas son las únicas que soportan el ajetreo a las que se las somete, habiendo probado otras embarcaciones de goma, metálicas y de fibra, ninguna aguanta lo que las de madera. Durante 5 horas embarcados en fila india sobre estos anfibios recorremos los 80km río arriba para llegar al segundo campamento, desde el cual andaremos 30 minutos más para llegar al famoso mirador del Salto Ángel (esto si que esta lejos, 3 aviones, 80km en lancha más caminata). Al descubrir el salto al salir de la selva, el ruido, el viento y la imagen nos deja sin palabras, boquiabiertos y cuidado! No te caigas de espaldas de tanto mirar para arriba :) Contemplar y contemplar, tanta belleza y tanta energía, me quedo pensando...esto seguirá sucediendo hora tras hora, día tras día como hace miles de años y nuestra presencia es solo un diminuto instante en la larga vida de la tierra.

Comienza a oscurecer, es hora de retornar al campamento si no queremos andar por la selva a oscuras. Un baño en el río y una muda de ropa limpia-seca nos deja listos para degustar los pollos a la estaca que había preparado uno de los guías Pemones. Esta noche dormimos en hamacas a la intemperie bajo un techo de chapas a modo de refugio... al amanecer, la vista del Salto Ángel es INDESCRIPTIBLE, allí a nuestros pies literalmente la cascada más alta del mundo. Un desayuno estilo venezolano conformado por arepas, jamón, queso, revuelto de huevos y café con leche nos suministran las energías para afrontar el descenso del río, esta vez más rápido ya que vamos corriente a favor (el regreso se hace en 3 horas y media).
Gran Sabana: Regresamos a Pto Ordaz a bordo de un pequeño avión turbo-hélice, un vuelo que dura unos 50 minutos aproximadamente. A tan solo 400 metros del suelo, el avión pasa sobre la pista y pienso por un instante...Estamos muy altos, se va a comer la pista, pero pensando en que puede haber más de una, no le presto mayor atención... un giro a la izquierda y seguimos en a la misma altura... seguimos volando y en pocos minutos le digo a Carolina, que pasará ya pasamos por aquí hace un rato... El avión aterriza y veo que están los bomberos y una ambulancia, el avión al llegar al final de pista da un giro 360 grados "en plan festejo", y se va a aparcar...cuando se apagan los motores, el piloto se recuesta sobre el tablero, suspira y está todo transpirado. Como íbamos en primera fila, le pregunto, oye que ha pasado... el piloto titubea con una mirada perdida y reacciona diciendo "nada, fue un simulacro".

Al bajar del avión, todo el lateral izquierdo del fuselaje se encuentra embadurnado de aceite rojo, por lo visto ha explotado algún hidráulico (posiblemente del tren de aterrizaje y por eso una inspección visual desde tierra antes de aterrizar)... tengo la sensación de que hoy no fue nuestro día… pero estuvimos cerca. Al día siguiente tras unos cuantos inconvenientes de gestión por parte de la empresa http://www.kuravainatours.com/ (la cual desaconsejo de forma radical, y es más, si contratas un tour con otra empresa, asegúrate de que no esté subcontratada esta compañía a cargo de un tal Juan Carlos que se esconde en vez de dar la cara cuando existen problemas causados por su ineficacia y mala gestión de sus recursos). Emprendemos el recorrido de 700km en todo terreno, conducido por nuestro guía David (un duro de la carretera) con años de experiencia en la Gran Sabana (Un tío muy recomendable a la hora de realizar este tipo de viajes). Aquí conoceremos la quebrada de Jaspe cerca de Santa Elena de Uairén, en el kilómetro 273 (El Jaspe es un mineral impuro de dióxido de silicio de color rojizo) y otros saltos muy bonitos como Kama Merú y el Aponwao de 108 mts de caida libre. Al finalizar la jornada, cruzamos a Brasil a tomar un batido de guaraná en el pueblo fronterizo de Villa Pacaraima (Un dato curioso es la libre frontera entre Brasil y Venezuela sin necesidad de visado, ni siquiera nos bajamos del coche, tampoco fué requerido el ceritificado de fiebre amarilla como tanto nos habían advertido). De regreso al siguiente día hacemos una parada en el puente Eisfell, cerca del Dorado donde se encuentra la cárcel más peligrosa de Venezuela junto a minas de oro y diamantes.

Fin del viaje: Para finalizar el viaje un par de días de relax en Choroní, los que ayudan a asimilar las más bellas imágenes y sensaciones vividas en durante los últimos días. Recomendaciones:
Arakemo - Posada en Choroní - La mejor posada de Choroní, muy buenas instalaciones y un excelente servicio. http://www.enchoroni.com/posada_arakemo.htm
Autana - Turismo de Aventura - La única empresa sería para organizar viajes que encontramos tras pasar por varias durante 2 meses. http://www.autana.org/
David Izquierdo - Excelente guía de la Gran Sabana.
Lo que más me gusto: _ La calidez de la gente en el trato personal _ La belleza y el contraste de colores en el medio natural. _ La sensación de que queda mucho por descubrir. Lo que menos me gusto: _ Hay carteles por todas partes que dicen "Venezuela, Socialismo o Muerte". Ese mensaje deja bien de que lado debes estar o te sentencian a muerte, vamos una dictadura en toda regla. _ Cualquier conversación del tema que sea termina en política. _ La inseguridad y la forma de conducir.
Cosas curiosas: Los 100 litros de gasolina de 95 Octanos cuestan 0,97 céntimos de Euro. Los 100 litros de gasoleo apenas 0,47. Muchos coches llevan sus cristales escritos a mano con pintura blanca a modo de estado de facebook y/o twitter, podemos encontrar mensajes de todo tipo según el ánimo del propietario. El cambio de divisas es un verdadero lío, existe un cambio oficial y un cambio real. En el medio hay un abanico de valores que al final nos dejan sin saber bien cuanto cuesta la moneda local. Actualmente el país cuenta con una inflación del 30% anual y un tipo de interés del 14%, por ende su sociedad es muy consumidora por aquello de que ahorrar es perder dinero (si lo compras hoy será mas barato que mañana). Tanto es así que la gente cree que los coches se revalorizan con el tiempo. Un ejemplo, si hoy compras un coche por 100, en dos años costará 160 menos la depreciación, total que lo puedes vender en dos años por 120 (más de lo que lo pagaste en su día), pero la verdad es que esos 120 en dos años equivalen a 64 en actualidad comparado con lo que era en su momento. Un gran parque de coches 4x4 de gran cilindrada, el tunning de este segmento es espectacular y sin limites.
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